Pasos para enseñar una casa si quieres venderla rápido

En el mundo inmobiliario, el tiempo es oro. Además, cuando un cliente nos solicita que vendamos su propiedad, suele esperar que lo hagamos en la menor cantidad de tiempo posible. Por otro lado, para la inmobiliaria o el agente inmobiliario, también es muy importante vender la casa de una manera rápida.

Trucos al enseñar una casa para venderla rápido

La venta de casas no es una ciencia exacta. Cada posible comprador es un mundo, y cada vivienda también lo es. Sin embargo, hay una serie de trucos muy sencillos que podemos aplicar y que, en la mayoría de casos, dan buenos resultados. Seguir el orden adecuado a la hora de enseñar la vivienda puede tener un excelente resultado. Veamos cuáles son los pasos que debemos seguir si queremos que el posible comprador se lleve un buen buen recuerdo.

Preparar adecuadamente la vivienda para la visita

Antes de que llegue el potencial cliente a visitar la vivienda, es importante que lo tengas todo listo. De esa manera, puedes crear una buena primera impresión. Del mismo modo que antes de tener una reunión de trabajo preparas todo el material necesario, al enseñar la casa es importante que la acondiciones.

La luz natural es muy importante y a nadie le gusta una casa oscura. Por eso, unos minutos antes de que entre el cliente a la casa, asegúrate de abrir todas las persianas para que entre la luz.

Del mismo modo, si hay algún documento que necesitas tener preparado para que el posible comprador lo revise antes de irse, es importante que lo tengas a mano.

Empieza la visita con buen pie: en el salón

Una vez que ha llegado el cliente, el orden en el que le muestres la casa tendrá un gran efecto en su manera de verla. Generalmente, la estancia de una casa que resulta más atractiva es el salón. Además, el posible cliente pasará gran parte de su tiempo en la casa en ese salón. Por eso, es importante que sea lo primero que vea.

Sin duda, un salón bien decorado y de buen gusto captará el interés del posible cliente. Además, le ayudará a imaginarse viviendo en esa casa.

Empieza la visita con buen pie: en el salón

Lamentablemente, pocas son las viviendas que nos toca vender en las que podemos decir que no hay ningún fallo. La mayoría de las propiedades tienen algún punto que resulta negativo para el cliente. Puede que el baño no sea todo lo espacioso que le gustaría, que el jardín esté un poco abandonado o que la cocina necesite mejoras.

En estos casos, procura que las zonas menos positivas no sean lo primero ni lo último que vea el visitante. Si los enseñas al principio, crearás una primera impresión negativa. Y si los dejas para el final, el cliente se quedará con ese aspecto negativo en la memoria.

En lugar de eso, procura que sea lo que ven en medio. Generalmente, las personas tienden a recordar los principios y los finales más que las cosas que ocurren en medio. Juega con esto a tu favor para que dejes una buena impresión en el cliente.

Deja lo mejor para el final

Después de haber visto lo negativo, deja lo mejor de la vivienda para el postre. De esta manera, dejarás un buen gusto en la boca del cliente y se quedará con esa sensación agradable.

Si el baño de la vivienda es precioso, con mármol, amplio y luminoso, deja que su encanto sea lo último que el cliente vea. ¿La casa tiene una terraza enorme con jardín de árboles frutales y sabes que eso le encantará, o tiene unas vistas espectaculares al mar? Déjalo para el final.

Cierra en el sofá

Un error muy común que cometen la mayoría de agencias y agentes inmobiliarios es, una vez que han mostrado la casa, tratar los puntos a negociar en la cocina. A no ser a que a tu cliente le encante cocinar y vaya a pasar la mayoría del tiempo en ella, lo mejor es tratar estos asuntos en el sofá.

Psicológicamente este paso tendrá un gran efecto en el posible cliente. Estar sentado en la que podría ser su próxima casa, cómodamente en un sofá y disfrutando de un rato de conversación distendida; hará que se imagine viviendo ahí. Y esto, sin ninguna duda, propiciará en gran medida el resultado positivo de la venta.

Como hemos visto, vender una casa rápidamente es posible si contamos con algunos ases bajo la manga. En este caso, son trucos muy sencillos de realizar, y que la mayoría de las inmobiliarias pasan por alto. Y, aunque cada vivienda y cada cliente son un mundo aparte, si tienes en cuenta los consejos que te hemos dado, será mucho más probable que consigas la venta rápida que estás buscando.