Los agentes inmobiliarios resisten a la pandemia y aumentan su cuota de mercado hasta el 65%

Cualquier segmento o industria de la economía se ha visto afectada, en mayor o menor medida, por las consecuencias de la pandemia global por coronavirus. Caída en la actividad, confinamiento de la población, inestabilidad laboral y económica, teletrabajo,… En el caso concreto del segmento inmobiliario, los cambios han llegado, principalmente, como consecuencia de las preferencias en los consumidores. Por ejemplo, muchos de ellos quieren ahora residir en viviendas con terraza y jardín, dado que, dentro de la nueva normalidad, es más probable que el tiempo que se pase en el hogar sea mayor. En este sentido, la búsqueda de entornos más luminosos y con espacios más amplios también ha ganado muchos adeptos. Y todo ello por no hablar, claro, de la necesidad de contar en la vivienda con, al menos, un habitáculo que poder acondicionar como despacho para poder desempeñar el teletrabajo.

En paralelo, los clientes del segmento residencial exigen ahora una atención más personalizada, de cara a poder localizar la vivienda que quieren dentro de su abanico de características específicas. Esto supone un reto mayor para los agentes inmobiliarios, que han visto cómo, de un modo a otro, se han visto afectados por un contexto marcado por la caída del turismo internacional, y, con él, el retroceso en el mercado de segunda vivienda; la incertidumbre generalizada sobre la situación económica, que ha hecho posponer, en muchos casos, las decisiones de compra de una casa hasta ver cómo evolucionan las cosas; y las restricciones a la movilidad, que, sobre todo, han impactado de manera más severa a las localidades con menor población, y que, en el caso de los agentes, se ha visto acompañado por las limitaciones a las visitas comerciales.

Un paso hacia delante

A pesar de esta coyuntura, los agentes inmobiliarios parecen estar resistiendo con fortaleza la pandemia, hasta el punto de que, según el V Barómetro Inmobiliario, elaborado por UCI y SIRA, este colectivo ya intermedia en el 65% de las operaciones que se producen en el sector, gracias, sobre todo, a que el mercado de segunda mano de vivienda se ha comportado mejor que el resto a lo largo de los últimos meses. De hecho, tres comunidades autónomas, Murcia (73,1%), Comunidad Valenciana (67,10%) y Galicia (66,10%), superan la media nacional, mientras que tres de cada cuatro de estos profesionales afirma que todavía confían en aumentar más su nivel de actividad en los tres próximos meses. Además, es reseñable que, en relación al nivel de optimismo que esperan de la industria hasta finales de año, los agentes inmobiliarios otorguen una puntuación media de 6,8, superior, incluso, a las cifras del anterior Barómetro realizado.

Las claves de este buen comportamiento general de los agentes durante estos complicados meses recientes hay que buscarlas en la propia proactividad de muchos de estos profesionales, que, por ejemplo, han aprovechado la actual coyuntura para mejorar su formación continua, realizando cursos de actualización permanente, algunos de los cuales los han podido realizar gracias al apoyo de las herramientas telemáticas. Es más, un elemento muy importante que está promoviendo este colectivo en relación a otros es el del desarrollo de habilidades interpersonales, procurando incrementar sus cualidades en la comunicación rápida y eficiente con los clientes, conseguir una mayor empatía con ellos para conocer sus gustos, preferencias y necesidades, y aumentar su nivel de atención y personalización, a pesar de las circunstancias. 

El uso del teléfono o de la mensajería instantánea, el desarrollo de visitas comerciales siguiendo las pautas máximas de seguridad e higiene, el asesoramiento profesional y útil acerca de cualquier duda que puede asaltar a los usuarios o el envío de información y de análisis sobre la situación actual son aspectos que los agentes, también, están sabiendo interiorizar para ofrecer el máximo servicio de calidad, diferenciándose de cualquier otra vía existente para llevar a cabo una compra en el sector.

Existen muchas herramientas informáticas para que el inmobiliario desarrolle su actividad de forma remota. Uno de los más famosos es Inmoweb. Un Software inmobiliario con más de 10 años de experiencia que ofrece todo lo que una agencia inmobiliaria necesita, desde su página web, conexión con portales, CRM inmobiliario, visitas virtuales, etc..

La suma de estos aspectos es parte de la receta mágica de estos profesionales para incrementar su nivel de resiliencia en esta crisis tan súbita como profunda que, por supuesto, está trayendo consigo cambios en el sector inmobiliario, pero que, sobre todo, está sirviendo para subrayar la importancia del agente y del servicio único y esencial que presta dentro de la cadena de valor para que el cliente obtenga la mejor experiencia de compra posible.